Majiak funtzionatzen ez duenean

Majiak funtzionatzen ez duenean

Hay veces en las que, la magia, la suerte, o la ilusión, sin saber porqué, desaparece. Hay veces que un equipo comienza, motivado, con actitud de trabajo y encima se ponen las cosas de cara, frenando el ímpetu inicial de los rivales, y logrando un ensayo, abriendo el marcador, jugando en casa; es decir, con todo a favor para desenrollar con total plenitud su nivel de juego. Pero la suerte, sin que la climatología tuviera nada que ver, cambia sin motivo aparente y no sale nada; se fallan los pases, se pierden balones en los saques laterales, y por mucho que se quiera arreglar, es imposible. Ese caso le ha pasado al Babyauto Zarautz; le falló la magia. En el minuto 6, Xalbat Amilibia anota un ensayo que Haritz Figueras transforma sin dificultad, y con una buena melé ante el Uribealdea, equipo de grandes jugadores en todos los aspectos, se ilusionaba la grada de Asti. Pero la suerte, cambió. Un intento de transformación de un golpe de castigo, que Haritz Figueras suele resolver con relativa facilidad, se queda corto. El conjunto rival empieza a meter con su juego a los nuestros en su campo, obligandoles a replegarse a su linea de 22, y en el minuto 19, entran en bloque bajo palos. El empate a 7 no arruga a los chicos del XV de la Tortuga, pero la situación no cambia; el Babyauto Zarautz, pasa de ser el equipo dominador del juego, a defenderse, y el Uribealdea va a más logrando un segundo ensayo en el minuto 27 del encuentro que con su correspondiente transformación pone el 7-14. El conjunto de los Beltzak, disputa cada minuto, pero los fallos, empiezan a hacer daño; las Touch contrarias, no se logran robar y por el contrario, se pierden las propias; las disputas en el centro del campo, no se ejecutan como desean; los maul dentro de la linea de 5 metros rival, no dan el resultado esperado y por un motivo u otro, se fallan. Y se va al descanso; a la vuelta de vestuarios, parece que empezamos con juego otra vez, pero al igual que la magia, solo es ilusión. Tras algunos errores encadenados, el Uribealdea logra su tercer ensayo en el minuto 45; y el cuarto en el minuto 56 que con su transformación pone el 7-26. En estas circunstancias, 2 jugadores del Babyauto Zarautz, deben de abandonar el campo con golpes que les impiden continuar. Tras los cambios, parece que existe una mejoría en la disputa, pero el Uribealdea, crecido por el resultado, es capaz de interceptar una transmisión y escapando con velocidad anotar su quinto y ultimo ensayo, que también transforman en el minuto 74. El Babyauto Zarautz acelera el ritmo; pero las patadas de Corey Simpsom que antes volaban por los campos, ahora no salen por la linea lateral; más que magia, da la sensación de un hechizo que impide que el conjunto local logre su objetivo. No obstante, al igual que la tortuga, para avanzar estira el cuello sacándolo de la protección de su caparazón, el Babyauto Zarautz presiona al rival, lo mete en su linea de 22, y entrando en la linea de marca, tras ser rechazados varias veces, logra por medio de Ritxard Yurramendi el ensayo que Haritz Figueras transforma, y aunque esos puntos 14-33, no solucionan nada, siembran la esperanza para ver si regresa la magia al club de Asti.