Burgos bereari jarrai

Burgos bereari jarrai

El rival, el Ubu Colina Burgos, equipo configurado para ascender a División de Honor, imbatido y con un gran plantel de jugadores, esperaba dominar al Babyauto Zarautz con su juego, sabiendo que el conjunto de la costa vasca no estaba pasando por sus mejores momentos.
Pero tras los primeros compases del partido, se dieron cuenta de que el Babyauto Zarautz no se lo iba a poner fácil. Tras desmontar varias fases de ataque de los locales, el XV de la tortuga avisó con una jugada por la zona derecha del campo por medio de Phil Huxford. Seguidamente, contrarrestando a su poderosa delantera con el trabajo de nuestro grupo de delanteros, se les hizo sentir incómodos en las melés, y al final en el minuto 19, Haritz Figueras logra convertir un golpe de castigo poniendo un 0-3 en el luminoso del campo de San Amaro. En ese momento, el conjunto castellano se puso a trabajar en serio y logró encajar a los Beltzak tres ensayos antes del descanso. Aunque, les costó marcar la superioridad en el campo, la hicieron latente en el marcador. El 19-3 era suficiente ventaja para sentirse inspirados, y el Burgos lo estaba, y gracias a su linea de tres cuartos, logran a los 3 minutos del reinicio una nueva marca. El Babyauto Zarautz, en ningún momento pierde la cara al rival, y realizando una gran defensa de su zona de 22, logran retrasar lo inevitable, ya que los locales estaban jugando con una velocidad más; y en el minuto 72, ante 14 hombres del conjunto visitante en el campo debido al golpe recibido por un ala, el UBU Colina logra su octavo ensayo. Pero nuestros chicos tienen carácter y ganas de demostrar lo que llevan dentro, y por medio de un maul entran en la linea de marca rival posando Matias Botarinni el oval y logrando Haritz Figueras la transformación correspondiente, cerrando el marcador con un 50-10. Nos hizo falta fondo de armario para restar a un equipo que quiere el próximo año estar entre los grandes del rugby estatal. Este año, Burgos resiste las acometidas de los rivales.