Jugando entre mauls y melés

Jugando entre mauls y melés
Una melé del partido (Jon Ander Vildosola)

El líder de la División de Honor B grupo A, el Getxo rugby, llegó a Asti a imponer su juego, su poderío físico y su buena trayectoria en esta liga con la que se permitiría afianzar uno de los buenos puestos para los play-of de ascenso a la División de Honor estatal y se encontró con un bien plantado Babyauto Zarautz que iba a defender su fortín con uñas y dientes.

Tras los primeros compases, enseguida tuvieron que juntar cabezas los primeros lineas de cada escuadra para formar esas melés que le dan alma al rugby; y en ninguna de ellas se veía que un equipo fuera superior a otro. En el minuto 13, Federico Ezequiel Fontana, el talonador argentino del Getxo, logra inaugurar el marcador aprovechando su gran corpulencia física y ensayar poniendo el 0-5 en el marcador. El Babyauto Zarautz marca territorio con una transformación de un golpe de castigo bien centrada, a cargo del joven Carlos Estrada en el minuto 1, y tras insistir intentando desplegar un buen juego a la mano, el Babyauto Zarautz se veía frenado por los visitantes sin dejarles crear situaciones de verdadero peligro. Pero la lectura es hacia los dos lados, ya que el Getxo intentaba una y otra vez llegar a la zona de marca zarauztarra siendo frenados perfectamente por el XV de la Tortuga. De esta forma, discurría el juego en una tarde de sábado de carnaval que hacía entretenido el encuentro. No fue hasta el minuto 31, cuando el Getxo pudo lograr su segunda marca en una jugada también en la que el mayor poderío físico se hizo latente siendo Aitor Lasa el que lograba el ensayo y Aitor Zubeldia el que transforma el tiro adicional. Tras el paso por vestuarios, aunque los chicos de Xabi Castaño intentaron una y otra vez llegar a la zona rival no lo consiguieron, y por el contrario, el Getxo supo aprovechar la única ocasión real de lograr un nuevo ensayo, para conseguirlo en el minuto 48 por medio de su otro delantero argentino Leandro Buera. Es decir, los tres únicos ensayos logrados fueron por medio de los tres primeras lineas foráneas. Y entre mauls, que avanzaban metros y eran frenados por el juego de la delantera rival, y esas melés animadas al grito de “Bultza, Bultza” desde la grada se desarrolló el resto del juego, salvaguardando un par de intentos de conversión de golpes de castigo por medio de Carlos Estrada, que uno de ellos dio al palo saliendo expulsado hacia el lateral y el segundo fue escorado, dejando un poco el sabor agridulce en los labios de los aficionados y jugadores del Babyauto Zarautz, ya que controlaron bien el desarrollo del juego pero no pudieron obtener ningún punto para la clasificación general ya que el 3-19 final, campeaba en Asti.

La próxima semana la visita a Gernika, donde les espera el otro hueso duro de roer de esta división de plata del rugby estatal, segundo clasificado con solo 2 derrotas en su haber.

Bultza Beltzak!