Confianza y juego en velocidad, claves para la victoria

Confianza y juego en velocidad, claves para la victoria
Iosu Valenciano intentando escaparse de un contrario (Foto: Jon Ander Vildosola)

La confianza en tu propio sistema de juego es fundamental para un equipo que quiere aspirar a todo; y los dirigidos por Xabi Castaño, han sabido controlar y creer en su juego logrando derrotar al conjunto vizcaíno del Uribealdea con un 35-5.

Tras iniciar el juego con el pitido inicial, el barro y la lluvia constante se planteaban como un hándicap para el Babyauto Zarautz, teniendo enfrente al conjunto que durante varios años ha sido la “bestia negra” de los locales; el Uribealdea tenía por costumbre desbaratar las aspiraciones zarauztarras en las ultimas contiendas, pero algún día, tenia que cambiar la situación. En el minuto 5, tras una jugada ofensiva del XV de la Tortuga, es Carlos Estrada el que culmina con el ensayo el trabajo del equipo. Y tras las idas y venidas del oval entre las lineas centrales del campo, es el samoano Albert Onelli el que logra el segundo ensayo zarauztarra al entrar con un maul tras la linea de marca. Y el tercer ensayo es logrado por Juan Sorreluz al llegarle el balón tras una buena transmisión de la linea de tres cuartos. 15-0 en el minuto 35 y buenas sensaciones del encuentro propiciaban un buen ambiente en la grada de los aficionados que aguantaron el chaparrón del sábado tarde.

Tras el paso por vestuarios, el Uribealdea que en toda la primera mitad no había logrado pisar dentro de la linea de veintidos zarauztarra, logra superar la defensa local y marcar un ensayo en el minuto 47. Pero a pesar del esfuerzo de los visitantes, las cosas no iban a cambiar mucho, ya que los jóvenes Beltzak estaban inspirados y concentrados en su juego, logrando realizar hasta 4 ensayos más por medio de Sebastian Sedran en 2 ocasiones, Corey Simpsom y Facundo Oribe. El poderío de la melé zarauztarra, la velocidad de los tres cuartos, y el barro que también tuvo su importante papel en el desarrollo del juego, mermaron a los jugadores del Uribealdea y dieron alas a los locales sabedores de lo importante que era esta victoria para su propia moral.

Bultza Beltzak!